El jardín precisa de un control de labores y trabajos que coinciden con cada estación del año. Por razones biológica de las plantas como por las circunstancias ambientales, cada temporada se tienen que organizar y realizar determinadas tareas –trabajos-. Son las que rigen el MANTENIMIENTO del jardín.
El calendario es fundamental en la organización ornamental, pues para muchos momentos bellos del jardín, habrá sido necesario un trabajo previo, a veces de incluso semanas y meses atrás. Una poda invernal puede ser tarea indispensable para lograr una abundante floración veraniega en algún tipo de planta.

La TEMPORADA DE JARDINERIA debe establecerse de
octubre a septiembre, es decir, los previos del invierno para la primavera –preparación de las escenas-, primavera y verano como momento central e importante del jardín –momento esterlar- y el otoño como forma de culminar la temporada –despedida-.