El Elaeagnus angustifolia conocido popularmente por Árbol del Paraíso, Olivo de Bohemia.
Su característica es su crecimiento simpódico que da lugar a ejemplares muy ramificados que tardan tiempo en formase como árboles pequeños.
Es un árbol frondosa, caducifolio, que habita en extensas zonas de Asia y sur de Europa..
Prefiere hábitat de clima continental y mediterráneo interior. Soporta frío por debajo de – 10ºC. Su rusticidad tanto a frío, a sequía e incluso a suelos salobres cercanos al mar, hacen de este árbol uno de los preferidos para la xerojardineria. En su desarrollo presenta un fase inicial simpodial policlasial lo que da lugar a una abundante ramificacion de base que alarga la fase de la formación de una tronco y copa. Estas ramificaciones son espinosas resultando un árbol algo incomodo por un lado.
Alcanza poca altura de copa que raramente superan los 8 metros con envergaduras de unos 5 metros. Son por tanto, arboles pequeños que pueden fácilmente plantarse en jardines domésticos o residenciales. Su sombra es muy ligera, y luminosa lo que permite combinar con otras plantas en su base.
Interesante en paisaje y jardinería por su follaje de hojas de verde grisáceo que recuerda y asemeja a los olivos. Otro interés es su característico perfume de su floración a final de primavera. Es interesante también la tonalidad de su tronco, marrón muy oscuro que se hace muy visible en invierno.
En paisaje y jardinería es usado para componer con otros árboles formando agrupaciones de diferente textura y color. También gusta aislado siempre que se le pueda apreciar íntegramente o formando grupos de tres o mas ejemplares que intensifiquen su perfume primaveral en el ambiente.
Sugerencia: La combinación del Elaeagnus angustifolia y el ciprés –Cupressus sempervirens– siempre evoca el paisaje mediterráneo si además, combinamos macizos de romeros, lavandas, jaras y otras propias del monte mediterráneo.
Una buena propuesta de división en jardines en combinar Elaeagnus angustifolia y viburnum tinus. El primero quitará vistas por encima de los 2,5 metros de altura; el segundo, quitarás las vistas desde el suelo hasta los 2,5 metros. Ambas plantas son compatibles tanto en requerimientos de suelo como de humedad -hidrozona- creando un efecto de contraste llamativo.

Guillermo ´Cuadrado. Jardinero.