El Cupressus arizónica es una cupresácea procedente de la zona oeste de Norteamérica (clima mediterráneo norteamericano).

Es uno de los cipreses más rustico del planeta que acepta cuasi cualquier situación ya sea de suelo o ambiental de todos los climas templados y fríos. Siendo sus preferencias los suelos calizos e incluso arenosos de tipo seco. Tolera temperaturas extremas soportando frios y nevadas intensas, y veranos muy calurosos y secos. Es indispensable para su uso en xeroajardineria.
Es, con diferencia, el mejor cortaviento y árbol de resguardo de cualquier jardín, incluso pequeño.
Conífera perennifolia, gimnosperma, tiene un crecimiento muy rápido, siempre de forma cónica, que crece monopódico manteniendo la ramificaciones inferiores y alcanzando una altura de hasta 15 metros con envergaduras de 4 metros.
En paisaje y jardinería es muy usado en parques y jardines públicos por su follaje color grisáceo, que destaca fuertemente con verdes. En la etapa joven o en la brotación se hace mas intensamente gris. Su tolerancia al recorte de brotes y ramas tiernas permiten su manejo en «art topiaria» siendo uno de sus usos mayoritario la formación de setos murales perimetrales en jardinería residencial. Puede ser interesante en como árbol aislado y por supuesto es buen aliado a la hora de crear manchas compositivas.

Recomiendo su uso en zonas de reforestación como protectores de otros árboles o ejemplares que se pretendan de carácter autóctono: «nodrizas».
El mejor cultivar por su intensidad en gris en el follaje es Cupressus arizónica «glauca». Hay otro cultivar ideal para jardines pequeños que presentan un desarrollo de ramas y follaje muy compacto y cónico: Cupressus arizónica «compacta».
Guillermo ´Cuadrado. Jardinero.