El Cupressus sempervirens es una cupresácea procedente de toda la región mediterránea, especialmente en las penínsulas de Anatolia y Peloponeso.

El mejor representante de la flora propia del Mediterráneo, ha sido usado como árbol en la composición de paisajes y jardines desde los albores de la jardinería occidental.

Conífera perennifolia, gimnosperma, tiene un crecimiento muy rápido en su primera etapa.  De forma cónica muy ahusada, que crece monopódico manteniendo la ramificaciones inferiores y alcanzando una altura de hasta 18 metros con envergaduras de 2 metros.

Muy rústico, podemos cultivarlo en una gran generalidad de suelos, siempre que no se encharquen -suelos bien drenados-.  En cuanto ambiente prefiere pleno sol y ventilación.  Aguanta la contaminación -polución y humos- siendo adecuado para su cultivo en ciudades.

En clima continental frío, donde hay frecuentes heladas y fuertes nevadas, están al límite de un optimo desarrollo, padeciendo regresiones en copas dando lugar a desarrollos irregulares, a veces destrozados por la acumulación de nevadas que rompe o sacan sus ramas de las estructura compacta.  En climas de tipo oceánico son propensos a sufrir enfermedades (de tipo fúngico) por la acumulación de humedad en suelos y copas como la «seca del ciprés».

En paisaje y jardinería es muy usado en parques y jardines por su forma muy contrastada con otros árboles.  Su follaje de intenso verde oscuro, muy oscuro.   Su usos son principalmente, como ejemplar aislado, formando hilera para marcara perímetros, acompañar senderos, caminos, etc., formando grupos o bosquetes, y combinado en manchas con otras.  También es muy útil en «ars topiaria» por su tolerancia a la poda y el recorte. Formación de setos murales muy útil en zonas costeras mediterráneas como resguardo de la influencia de brisas o vientos marinos.  Su longevidad puede alcanzar al milenio.

Hay numerosos cultivares siendo los más conocidos:

Cupressus semperviresn «Stricta» de crecimiento muy estrecho y compacto, de los más estrechos. De follaje algo más grisáceo, menos oscuro. Esta variedad fructifica.

Cupressus sempervirens «Totem» de crecimiento muy compacto. Es mas lento en el desarrollo.  Permanece muy compacto y rigido, de follaje verde muy intenso.  Sensible a zonas de frío, padece daños por fuertes heladas y nevadas.  Esta variedad no fructifica.

Cupressus sempervirens «Garda» de crecimiento más rápido, mantiene un forma muy compacta, creciendo alto y muy estrecho, de aspecto mas piramidal presenta la zona baja más ancha que  el extremo.  El más sensible al frío, prefiere climas muy cálidos.

Cupressus lusitánica. Originario de la zona de la Lusitania (actual Portugal y Extremadura) tiene los extremos de las ramas mas caídos abriendo algo la formación de la copa.

Guillermo ´Cuadrado. Jardinero.

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