El jardín de herbáceas -que no hierbas- amplía nuestro jardín, nos hace incrementar nuestro territorio no por dimensión sino por diversión -diversidad- del paisaje, por una dimensión que produce un efecto de abundancia y abundante espacio.

Su éxito va depender tanto de la elección de plantas perennes como de su disposición. Aquí, los árboles habrán de ser pequeños, algo traslucidos pero suficientes juntos arbustivas que procuren remanso de paz y refugio a los macizos de flor, bien protegidos del viento y las fuertes insolaciones de verano.

En junio: las peonías, las aguileñas y los lirios han sustituido a los bulbos de primavera, pero las flores y los ásteres ya están formando sus numerosos brotes, el border no cesa en toda la temporada.

El Mixed border es exactamente nuestro arriate, porciones del jardín donde conjugar cuanto más sea posible plantas bonitas y seductoras. El termino inglés «Mixed» nos indica que las composiciones están complementadas con leñosas -pequeños arboles, arbustos y formaciones de setos protectores-. Border es equivalente a arriate, es decir un borde o franja casi siempre longitudinal que se presenta con el telón de fondo de un muro o pared, o un seto formal siempre verde que en Inglaterra suele ser de tejo o tuyas. En España es más bien un arriate contra una tapia o muro.

Mixed Border en Sissinghurst Castle. Arriate con Stachys byzantina, Dinathus spp. y Papaver spp.
Momento de floraciones blancas. Junio 2025

Russel Page, quizás el más moderno de los paisajistas y diseñadores del Mixed Border escribia:

«Un jardín herbáceo, es la decoración ideal para una casa de campo, se integra a la perfección con el paisaje circundante» -aun no siendo la misma vegetación-. Page dice que «el Border siempre es un intento creativo de naturalizar el jardín como ocurre en el campo.»

Requiere muchos menos mantenimiento que una jardín de anuales -flore de temporada o estacionales-. Se pueden lograr grandes masas de color con plantas perennes y vivaces, cada planta ofrece un atractivo único: sus variados patrones de crecimiento, textura y colores de hojas. Su follaje crea un tapiz cambiante, incluso cuando no florecen o decae la estación.

Un jardín herbáceo requiere una planificación cuidadosa para evitar convertirse en un revoltijo de vegetación, en un caos o un yerbazal. El secreto está en elegir algunas variedades complementarias y plantas en grupos grandes. Los principiantes suelen caer en la tentación de seleccionar solo dos o tres plantas entre un gran cantidad de variedades. Esto resulta un mosaico de diferentes tipos y una falta de unidad si no se crean PATRONES DE PLANTACIÓN -diseño-. Uno de los inconvenientes al preparar un jardín herbáceo es que, si no se tiene cuidado, el follaje tiende a eclipsar el efecto de las flores. Esto ocurre con frecuencia cuando no conocemos el desarrollo de las leñosas. Un arriate o border junto al césped o bordeando debe contener menor numero de leñosas, especialmente perennifolios que puedan eclipsar junto al verde del césped la intensidad luminosa del arriate: la vegetación domina excesivamente -verde- y oscurece el efecto.»

Russel Page

Dice Russell Page: «Por eso me gusta usar una gran cantidad de plantas con follaje grisáceo o glauco; el color de las flores resalta mejor sobre este fondo. Para ello planeo mis bordes y jardines perennes grandes cantidades de plantas de sombra como la Nepeta spp, la Santolina, la Artemisia spp, salvias y lavandasq que realzan el brillo de las flores colindantes». Page fue un importante referente de Leandro Silva, de ahí que uno encontrara en el Romeral de San Marcos (Segovia) la mas bellas y elegantes combinaciones de grises en penumbra verde.

«No se debe ser demasiado estricto al interpretar un jardín de vivaces y perenne: muchas plantas crecerán masivamente, invadiéndose entre ellas con plenitud de floraciones, esto se deja y se quiere así, a veces. Es muy recomendable para estos efectos de énfasis salvaje recurrir a las rosas Polyantha, las invasiones de lillium candidum. Un tejo o una glicinia muy podada, como un arbusto, pueden romper por completo un plan veraniego de orden cromático, pero a veces una cierta ruptura de orden para crea volumen y densidad. A veces se presentan vacíos, huecos lamentables de plantas mal desarrolladas o incluso desaparecidas. Son oportunidades para permitir mayor desarrollo de otras.»

Un macizo de tulipanes, gladiolos y otras bulbosas siempre garantizan la importancia del color y la viveza desde el color. También determinadas anuales o temporada de garantía en desarrollo y color como tagetes, zinnias y especialmente los cosmos»

Los arbustos como solución a los huecos y espacios vacíos, serán siempre una solución estable y definitiva pero, un border o arriate con una densidad alta de arbustivas en poco tiempo será monótono con riesgo de hacernos cada vez más pasivos en el jardín. Será recomendable un medido uso de arbustivas de no gran tamaño y mucho efecto especialmente en floraciones. Hay arbustos que son esenciales para una adecuada dimensión y estructura del border -o arriate- como la Kerria japónica, las Wegelias, y muy especialmente las variedades de Spirea spp. Combina kerrias con nepetas». También hay pequeños arbustos que refuerzan la dimensión y la estructura de los arriates, como la potentillas, el caryopteris con toque de azul puro al final del verano. Pero si debemos elegir la mejor para establecer una secuencia repetitiva es al Spirea «Anthony Waterer».

Pero son las rosas, las leñosas más afines para la formación de border dinámicos y reflorecientes. Hay que recurrir a variedades arbustivas evitando los híbridos de Té que no gustan «de compañías». Pensar en rosas como «Iceberg», variedades damascenas y especialmente las gallicas. Algunas variedades de los llamados paisajistas serán perfectos para formar los limites o primera línea del border, combinados con Cerastium tomentosum cuando florecen en rosa o magenta siempre garantizan efecto al arriate. Indispensable la presencia de rosas amarillas, o las tonalidades albaricoque, especialmente rodeados de gramíneas altas y voluminosas como Miscanthus o Calamagrostis

El placer de este tipo de jardinería reside precisamente en estas experiencias. Empiezas con gran entusiasmo… y una mezcla de todo tipo de variedades y colores. Luego, descubres las especies que se adaptan al suelo de tu jardín y tus preferencias en cuanto a armonías de tonos. Poco a poco, vas reduciendo tu selección, simplificando tus planes hasta que tu jardín de flores personal refleje exactamente tus gustos, igual que la decoración de una sala o la selección de los libros de tu biblioteca.

Es posible que un jardín herbáceo sea una vibrante exhibición de color de abril a octubre. Pero disfruta de decidir en que momento debe lucir mejor, llevar a determinadas fechas el punto álgido del jardín. Si tu jardín es pequeño, no deberías centrarte en plantas de floración corta que ocupen demasiado espacio, como peonias, lirios, bulbosas, etc.

Los asteres, las plantas invasoras como helianthus, solidago y gramíneas, deben mantenerse en su lugar cada año trabajando divisiones que reduzcan y eviten ampliar territorio. Una sobredimensión que además cause invasión sobre otras puede generar desorden y caos en la percepción del border.

Un jardín perenne, una vez establecido, no se cuidará solo, pero sin duda es más económico que uno que necesite replantarse dos veces en la temporada. Cuanto más sencillas y abundantes sean las plantaciones de cada variedad, más fácil será el cuidado. Las plantas herbáceas necesitan una buena tierra debidamente trabajada y nutrida. Cada primavera será conveniente incorporar estiércol bien descompuesto.

Quizás la mayor complejidad o atrevimiento para la creación de una border atractivo sea el uso de floraciones y plantas de tono rojo. Son tan llamativas que su presencia destacará sobradamente sobre las demás, creando un filtro en la mirada. Colocarlas puede resultar pretensioso nada discreccional. Crear un efecto armónico puede resultar complejo. Crear colecciones rojizas, o de tonalidades cálidas como lo hiciera la reconocida Gertrude Jeckyll requiere de un previo boceto o plano, coloreado y bien repasado, para lograr un extrovertido pero elegante border de pasión.

En un jardín pequeño, no arriegar con el uso indiscriminado de los colores. Puede resultar muy entusiasta los primeros dias pero, al cabo de unas semanas algo cansino e incluso estresante especialmente con la decadencia de unas respecto de otras. Un cromatismo discreto es usar mayoritariamente floraciones blacas y amarillas, introduciendo sutilmente rosas y malvas. Las azules siempre pueden estar presentes pero, rojos y naranjas habrá de hacerse con un criterio más estudiado o definido. Un escrupuloso cuidado de los colores, especialmente en espacios extensos darán siempre una imagen y sensación de unidad, uniformidad.

No estamos indicando que determinados colores no puedan usarse, al contrario, toques llamativos incluso de intencionada excentricidad puede ser tema de una agrupamiento y refuerzo estético, por contraste repentino. Estos acentos fortalecen la idea de control y cuidado del jardín. Son jardines vibrantes que se retienen mejor. Por ejemplo, un toque morado intenso entre plantas de pequeña floraciones rojas y toques flores azul pueden resultar muy armonioso, relajado para la vista. De otro modo, una plantación de amarillo claro y floraciones blancas, puede volverse trasparente sin ninguna atención, entonces puede incluirse plantas de floración azulada o rosácea y crearemos un filtro visual seductor.

Los bordes son recintos muy cuidados donde quienes más disfrutan son las hierbas y autóctonas que, con la ventaja siempre de su fácil adaptación pueden acabar por invadir y modificar caóticamente nuestro proyecto floral. Habrá por tanto que proteger permanentemente de las hierbas manteniendo y reduciendo cuanto más los ente espacios de las plantas. Para esto la mejor ayuda es el mulching o cubrir el suelo para tapar la luz a las semillas.

Otro importante cuidado es la sujeción de alguna de estas plantas que, a veces por su ubicación y densidad suelen crecer muy elongadas y altas llegando a volcar o descolgase. Siempre hay que prevenir esto preparando desde el inicio del crecimiento tutores o soportes que permitan mantener las plantas y flores erguidas.

La mayoría de plantas herbáceas: perennes, vivaces, bulbosas y gramíneas, suelen vivir varias temporadas o años, todas suelen desarrollarse un promedio de tres a cinco años manteniendo buena vitalidad y vigor para florecer. Por eso habremos de revisar cada inicio de temporada -final de invierno- necesidades como, la división y control de crecimientos; o, replantar o introducir nuevas. Sin embargo especies de crecimiento rápido (aster, helipsis, stachys, iris germánica, solidago; etc) hay que dividir todos los años para mantener proporcionalidad en las densidades. Otras, como claveles, iris, acantos, o gramíneas ornamentales hay que esperar al menos tres años para intervenir los desarrollos. Otras como peonías o heléboros podrán situarse por muchos años o décadas sin mantenimiento.

El mejor diseño para un borde mixto consiste en líneas rectas y formas geométricas bien delineadas. Será necesario tener suficiente anchura, mínimo de 1,20 metros siendo recomendable un ancho de 2,50 metros. Precisaremos tres metros o más cuando pretendamos un fondo de grandes arbustivas o pequeños árboles. No obstante más de tres metros generará excesiva profundidad difícil de vegetar y combinar para obtener una idea de conjunto. En tres metros podemos establecer: una franja posterior para plantas que ocuparan un metro de envergadura; Una segunda linea dondo podemos alternar pequeñas matas leñosas con herbáceas de altura como solidagos, calamagrostis, iris germánica, etc. también plantas de floración más tardía y, un metro de ancho delantero para alternar pequeñas plantas con tapizantes, plantas de floración temprana y la mayoría de bulbosas.

Recomendamos una anchura de 2 metros que permitan tres franjas de vegetación controlando las alturas para la visualizar todas las plantas anteriores y posteriores.

Recordar que siempre será oportuno proteger el border o arriate con un muro o seto que evite los daños del viento en las plantaciones. Estas protecciones pueden ser estructuras fáciles de hacer que pueden ocultarse con trepadoras como colocar palet de madera que se cubren con parra virgen -Pathernocissus quinquefolia-.

Los bordes que limiten con césped o praderas, mejor que crear líneas artificiosas delimitando recomendamos la formación de una pequeña cuneta o escavación que permita crecimientos libres. Estas linea limite se repasan o mantienen varias veces en el año, pero facilitan una combinación mas natural del border y el césped.

En un BORDE MIXTO bien diseñado, cada estación no solo aportará su floración y colores, también creará una atmósfera idónea para el bienestar de nuestro principal sentido, la vista y su efecto sobre nuestra percepción de lo que nos gusta y lo que no.

Crear border es, crear paisaje, a nuestra medida.

Guillermo Cuadrado, jardinero.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies