El agrupamiento siempre con criterios de organización por desarrollo y tamaño de las plantas, puede ser también, para estimular nuestro sentido visual a la vez, que el tacto y el olfativo, procurando con todo ello un aromático deleite del jardín.
A continuación relaciono y hago una propuesta para organizar un ARRIATE o borde de aromáticas de intenso olor.
El Romero. Antes Rosmarinus officinalis y recientemente denominado Salvia rosmarinus pues se ha sabido que realmente pertenece al genero Salvia de la familia de las lamiáceas.
Del romero se obtienen aceites que entre otros usos, resultan de intenso aroma que produce efectos positivos sobre nosotros. Se dice del aroma de los aceites del romero que producen estimula la actividad de nuestro cerebro especialmente en la memoria.
No es necesario obtener sus aceites para disfrutar de su aroma, intenso nada más acercarnos a la planta y tocar sus ramas.
Habremos de localizarlo en una ubicación muy soleada incluso de alta insolación como puede ser a contra pared orientada al sur o suroeste.

El Geranio. Junto al romero a unos 50 o 60 cm, proponemos una maceta de barro o cerámica de 35 o 40 cm de altura y un diámetro superior a 30 cm. La maceta tendrá una sustrato más bien arenoso, que no retenga la humedad de los riegos. Esta maceta se destina a tener cada temporada cualquiera de las variedades del genero pelargonium conocidos como geranios.
Los geranios también se destilan para la obtención de aceites de intenso aroma, e igualmente resultan intensos de olor solo con aproximarse a la planta o tocar sus tallos y hojas. Hay incluso variedades denominadas Citrodorum que llegan a tal intensidad que se aproximan a los aromas cítricos.
Los geranios proceden principalmente del Sur de África y pudieron llegar a Europa en el siglo XVII cuando los holandeses iniciaron un fuerte «coleccionismo» botánico. Hoy se disfruta totalmente naturalizados en zonas de cálidas del mediterráneo pero no resisten temperaturas continuas por debajo de 10ºC por. Su fácil reproducción permiten poder replantar cada temporada, en primavera una nueva variedad en la maceta dando tiempo para alcanzar un buen desarrollo durante todo el verano.

La rosa perfumada. A continuación del romero y la maceta del geranio, plantamos alguna de las muchas variedades de Rosa centifolia recomiendo quizás por preferida, Rosa «Fantin-Latour». Los aceites de rosas se conocen desde el medievo, obtenidos por monjes en las boticas u oficinas de los monasterios. Los usos inicialmente eran medicinales pero, pronto fueron el complemento base de la perfumería moderna.
El agua de rosas es quizás el más clásico de los métodos de aromaterapia ya practicado en la antigua Roma.
Coloca la planta de rosal a continuación de la maceta del geranio y que sus varas de rosas crezcan por encima de ambo (maceta y geranio). Bastara aproximarse a las rosas para recibir el agradable perfume y el bienestar que nos da olerlas.
Para cuidar estas rosas será preciso estercolar en la superficie al pie del rosal con estiércol de equino en inicios del mes de marzo. Colocar el estiércol sobre un capa de papeles o cartón usados. Cada invierno se cortan o podan desde la base, las ramas que se hayan tornado pardas -viejas- para dejar las mas verdes y gruesas.

Eucalipto. De nuevo colocamos una maceta del mismo tamaño que la del geranio, esta vez para tener durante unos años un Eucalyptus globulus o eucalipto blanco. Otra planta muy utilizada en la obtención de aceites o esencias para medicina y perfumería, con propiedades expectorantes.
Cada vez más es fácil encontrar estos eucaliptos en viveros en formatos pequeños para maceta. Precisamente por su fuerte aroma pero también por la gracia de sus hojas redonditas que reconocemos fácilmente por lo bien que adornan ramos de flores. El eucalipto es un gran árbol, por el tiempo en nuestra maceta será determinado -unos años-; posteriormente habremos de ofrecer para plantar en un gran jardín o espacio libre. Entonces repondremos por otra planta jovenes que nos permita seguir tocando y disfrutando de su intenso aroma junto al rosal centifolia, el geranio y el romero.
Cada primavera, a mediado, podemos dar un poda drástica, terciando o cortando hasta la mitad todas sus ramas. Esta poda producirá una reacción de multitud de ramas que se formarán juntas arqueando y dando un aspecto fuente a la planta. Con esta acción mantendremos mas años el eucalipto en la maceta.

Lavanda. Continuamos con nuestra SERIE VEGETAL de INTENSO AROMA plantando un lavanda o Lavandula angustifolia o de otra especie. La obtención de aceites de lavanda surgen también en el medievo en las oficinas monacales entonces, ya se conocieron sus beneficios relajantes y aliviadores de jaquecas y dolores leves de cabeza. No obstante el uso de la lavanda como aromatizante de lugares, ceremonias e incluso para la obtención de aguas perfumadas posiblemente se remonte a periodos anteriores a la antigüedad. Sigue siendo la mas popular de las plantas aromáticas y ha de estar presente también en esta propuesta. La plantaremos a continuación de la rosa centifolia procurando beneficios mutuos.

Continuamos nuestra composición del arriate o Borde Aromático con:
Enebro. Concretamente un Juniperus communis que podría ser el esbelto Juniperus communis «compressa» que se desarrolla compacto y vertical como si fuera un cohete espacial verde intenso. El aceite de enebro también fue obtenido en las boticas u oficinas monacales como ahuyentador de insectos y para usos medicinales. Las bayas de los enebros eran usadas en cocina y de ellas surgió el famoso licor de ginebra. Es una conífera resistente que requiere una adecuada luminosidad pero tambien muy importante es una disposición muy ventilada. Su contraste siempre verde con las demás dará equilibrio al arriate o borde entre perennifolios y caducifolios. Nos gustará tocarla por lo que conviene situarla después de la lavanda manteniendo una distancia de al menos, 0,8 metros.

Albahaca. De nuevo, a continuación del enebro colocamos otra maceta de igual tamaño y mismo tipo que la usamos para el geranio. En esta ocasión y por temporada plantaremos un Ocimun basilicum o albahaca una planta muy arraigada en cultura popular mediterránea desde hace siglos. Considerada a veces como una planta venenosa, del diablo hoy día, es considerada una de las más aromáticas de entre todas. Su popularidad la hace protagonista en festejos y presente en jarrones en las casas del mediterráneo durante el verano. Procede de zonas centrales de África donde existen cultivares qua se desarrollan hasta dos metros de altura. Su presencia y su fuerte olor la hace un buen ahuyentador de moscas y mosquitos lo dio lugar a ser muy utilizada desde hace siglos. Para su cultivo es preciso calor o temperaturas que oscilen los 20ºC lo que impide conservar las plantas durante el invierno en zonas frías. Su desarrollo es muy rápido y responde como planta anual y de temporada por lo que reservamos la maceta para un albahaca a partir de iniciada la primavera, para el verano tendremos una planta desarrollada, con suficiente frondosidad para disponer del fuerte aroma de sus hojas. Recomiendo caparla o evitar que desarrolle la floración lo que permite una planta siempre joven, de aroma más fresco. Si además de albahaca cultivamos tomates es un tándem perfecto para una rica ensalada. La gastronomía provenzal e italiana cuenta con el aderezo de albahaca desde hace siglos siendo una de sus mas populares cualidades. Os recomiendo hacer un plantel con semillas de albahaca en abril y posteriormente trasplantar a esta maceta; su obtención por germinación es muy fácil.

al pie de la maceta de albahaca plantamos, rodeando parte la de circunferencia de la base:
Tomillo. Otro más de la colección de plantas productoras de aceites esenciales. Otra, que también fue practicada y observada en oficinas y boticas monacales para obtener un aceite importante tanto para uso medicinal como aromático. El Thymus vulgaris es una de las más populares plantas de la cuenta mediterránea, sobre todo occidental, donde aparece por montes, ramblas y derramaderos arenosos y pedregosos. Gusta de estar cerca de piedras donde refugia sus raíces por eso puede resultar útil el cultivo inmediatamente al pie de las macetas de cerámica incorporando cuanta más arena y gravilla sea posible en el suelo inmediato a los tomillos. Es conveniente plantar varios de ellos, a distancia promedio de 20 o 30 centímetros e intercalas entre las plantas piedras bonitas, naturales que podamos coger en nuestro entorno. Rozar, pisas, tocar los tomillos nos llenará de una fragancia intensa y rustica que siempre nos retrotrae al monte mediterráneo y con ello, en muchos casos, a un pasado rural o de pueblo. Es conveniente podar justo cuando va a florecer evitando que lo haga, esto, mantendrá las plantas frescas y rejuvenecidas.

Terminamos nuestra composición con una planta que habremos de procurar mantenga un tamaño parecido o similar al que pretendamos con el romero del extremo inicial. Esta planta distará de la maceta de la albahaca al menos 0.8 cm para desarrollarla sin soporte ni estructura, no referimos al:
Falso Jazmín. O Trachelospermum jasminoides es conocido también como Jamín estrella o Jazmín de leche, sin ser propiamente un jazmín, por lo que en jardinería ha sido denominado Falso Jazmín. No obstante la fragancia de sus flores lo hacen otro más para la obtención de aceites esenciales destinados fundamentalmente a esencias aromáticas. Fue introducido por los ingleses en el siglo XIX y se hico pronto muy popular por soportar los inviernos fríos con temperaturas bajo cero, lo que permitía disponer de una trepadora con un aroma parecido a los apreciados y envidiados jazmines mediterráneos. Su abundante floración y un follaje de verde intenso y brillante que, durante el invierno se torna rojizo le dio cualidades suficientes para alcanzar los jardines franceses e italianos hasta el punto de que en junio ciudades como Florencia, Siena o Lucca huelen a este falso jazmín por donde vayas. Su cuidados son muy rústicos y aunque se le conoce por ser trepadora o trepador, puede perfectamente condicionarse a una forma arbustiva si lo obligamos con pinzados y recorte a mantenerlo bajo con forma ovalada soportándose sobre su ramaje. Su frangancia completará esta propuesta de aroma permanente todo el año.

En invierno disfrutaremos de la floración y aromas del romero; en primavera aparecerán las rosas; le seguirán la floración del falso jazmín y para el verano la intensidad aromática será todo un disloque entre el geranio, la lavanda y la albahaca. Para los demás momentos del año, siempre contaremos con la presencia perenne del romero, el eucalipto, el enebro y el tomillo que tocarlos siempre será una pausa de bienestar olfativo.
RECOMENDACIONES para el CULTIVO:
El jardín propuesto precisa para un adecuado desarrollo una longitud de 5,50 metros mínimo por un anchura de 1 metro.
El suelo del jardín debería estar laboreado al menos hasta una profundidad de 20 a 25 cm con incorporación de arena lavada de rio y mantillo orgánico a partes iguales. Puede contener piedras o restos de escombro como pequeños trozos de ladrillo o cemento.
Una vez realizada la plantación y la colocación de las macetas, acolchar o cubrir todo el espacios ajardinado con desechos del jardín como restos de siega de césped, hojarasca o hierbas arrancadas y extendidas. Colocar piedras bonitas junto a los tomillos. Completar este jardín introduciendo bulbo de narcisos en las parte frontal o delantera del jardín, a ser posible, narcisos perfumados.
La maceta se rellenan con sustrato universal + un 20% de arena lavada de rio con una capa intermedia de sustrato equino o estiércol de caballo debidamente curado. Mezclar el sustrato con la arena y rellenar la maceta hasta 1/3, a continuación, extender una capa de unos 3 o cuatro centímetros con estiércol curado de caballo o sustrato equino. Completar el llenado con el sustrato mezclado con la arena.
Las macetas deberán tener dos agujeros de drenaje en los lateras, además del agujero de la base. Estos agujeros facilitaran el drenaje y la ventilación en caso de obstrucción del agujero de la base.
Esta propuesta, de tener más longitud puede repetirse cambiando la alternancia de especies y creando un patrón diferente donde intensificando especialmente la presencia de la rosa, el romero, la lavanda, los tomillos y enebro. E incorporando alguna más aromáticas como cualquiera de las numerosísimas variedades de salvias.
Un buen y adecuado cuidados, especialmente en cuanto a pinzados y recorte de las plantas como el romero (recortar en maro), lavanda (recortar en octubre y de nuevo, en marzo), eucalipto (recortar a mediados de primavera), falso jazmín (recortar en verano, después de florecer) y tomillo (recortar en marzo) permitirá una buena percepción durante más de 10 años, incluso 15 años.
La rosa centifolia puede sustituirse por rosa damascena como las famosas Rosa «The Rescht» o las «Ispahan» tan intensas de aroma como las centifolias.
Responderé a cualquier duda o pregunta en los comentarios de este blog.
Esta propuesta es de Guillermo Cuadrado, jardinero.