Lo que más me gusta, es lo pronto que comienza a florecer, de los primeros, el mas tempranero. El rosal Golden Wings lo obtiene Shepherd en 1956.
De floración ininterrumpida. Si tuviéramos que elegir entre sus capullos cornetes, sus grandes flores simples, amarillas que se tornan blanca al crecer, y desprendiendo pétalos al menor soplo de viento dejando una corona de estambres que se mantiene largo tiempo, sería dificil escoger, siendo en sí todo, un carácter que lo hace un rosal único, incluso, algo perfumado.
Cultívalo siempre a pleno sol, cuanta mas horas de sol.
Este rosal requiere una poda anual a comienzos de primavera que haga recrecer por completo las matas, con abundante floración y un otoño de bayas interesantes.
Es un rosal oportuno para maceta y para acompañar con lavandas y matas mediterráneas, ya que proporciona una flores discretas que enfatizan y dan carácter mediterráneo al arriate o parterre.
Guillermo Cuadrado.