En Marugán https://es.wikipedia.org/wiki/Marug%C3%A1n  existe un paraje bastante interesante, especial diría.  Se trata de un enclave arbolado donde la presencia de ejemplares esbeltos y bien desarrollados de bardagueras, álamos, chopos, chopos lombardos, bolleana, tarajes, prunos, plátanos, almendros, ginkgos, manzanos, arces, olmos, y otros tantos, nos sitúa ante lo que bien pudiera parecer un «paisaje idílico», pero sin parecerlo. Observando y alzando la mirada uno puede introducirse entre y, bajo tan acogedores individuos alzados sobre fuertes y bien desarrollados fustes -troncos-.

El arbolado del Arroyo de Santa Cecilia en Marugán, es una muestra de como, un pueblo quiere, respeta y protege espacios que sirviendo o no de mucho, son tan necesarios como esenciales.

Cuando nos solicitaron intervenir, persiguiendo algo que hiciera aun, más interesante el Arroyo de Santa Cecilia con su laguna y el Manantial de La Salud, estaba claro que que la mejor intervención era no intervenir y cuidar, cuidar cuanto más, un espacio del que Marugán puede presumir frente a municipios que por más que lo intentan, no logran consensuar proyectos de paisaje y zonas verdes.

Segogarden quiso cuidar y estar en este parque, ya que Segogarden aprendería mucho de estos arboles, su cobijo y la convivencia.

Cuidamos de un lugar que bien merece conocerse, un lugar cercano, junto a Marugán, pero a la vez lejos de la presencia urbana. Un lugar que solo puede ser ahí, para poder sostener vigor y frescura de hojas verdes y copas repletas en los más agostados días de septiembre, aguantando sequías de meses.  Vigor que por suerte, no ha sido abatido, dañado o mutilado por hordas de podadores disparando con motosierras manejadas desde la necedad.

Nuestra labor de vigilancia quiere tener un pequeño papel de colaboración y, o, participación animando con la incorporación de grupos y composiciones de arbustivas, otros árboles menores y en definitiva procurando mayor interés con un botánica -plantas- más diversa, diferente, pero sobre todo florida y colorista situada a nuestra altura, donde verdaderamente los hombres dialogamos, percibimos y convivimos con las plantas: arbustos, matas y pequeños arboles frutales.

Así pues, humildemente, buscamos zonas que el parque nos ofrece para complementar y completar lo que esperamos sea uno de los mejores parajes de la Provincia de Segovia.

Vente a visitarlo.  Ven con la familia y pasa un buen rato en cualquiera de sus mesas de pic nic.  Propón a los más pequeños que mediante los codigos QR que se reparten por el arbolado conozcan cada uno de estos árboles, conozcan su nombre y desde este la maravilla de sus cualidades.  Aprender los arboles enseña y prepara, para aprender de los árboles.

Esta primavera será diferente, pues hay casi un centenar de nuevos individuos dispuestos a llenar de ánimo el lugar, dispuesto a llamar tu atención y hacer que sea interesante un solo instante o momento sentado en cualquier de los bancos, con la mirada perdida.  Merece la pena ir a Marugán y encontrar un espacio pleno de vida para la meditación, para los amigos, para tu mascota, para la familia o para estar solo con ellos, los árboles.

La colección de árboles bien podría considerarse un «arboretum» sin pretensiones.  Pocos lugares pueden ofrecer un contenido tan diverso e interesante especialmente para tantos que quieren conocer a estos individuos, los árboles: padres y madres de los seres vivos, donde se sitúa el verdadero cobijo para la existencia del hombre.  Alumnos, alumnos de cualquier índole serian los invitados preferidos de estos ejemplares expectantes de recibirnos y recibirles.

Guillermo Cuadrado. Jardinero.

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